Entidad con autonomía jurídica y administrativa
Ya como ente Municipal descentralizado, el aeropuerto cumplió una destacada labor, que demostraba que su viabilidad no era incompatible con la de Rionegro.
A fines de 1992, poco tiempo después de asumir el Municipio el control independiente del aeropuerto, se entregó a la ciudad el Parque Juan Pablo II, con varias piscinas, toboganes y zonas de recreo, concretando el esfuerzo de la administración municipal por no olvidar viejas deudas sociales con los medellinenses. En 1993 se confió a Metroparques para que fuera administrado eficientemente por una entidad especializada en el área.
En diciembre de ese mismo año, el Olaya Herrera adquirió la licencia sanitaria.Fue el segundo aeropuerto del país en lograrlo. Días antes, patrocinado por una importante aerolínea, se celebró un festival aéreo que contó con la exhibición de maniobras de paracaidistas y pilotos de aviones ultralivianos, invitando a la ciudad a hacer usos alternativos del aeródromo, como lugar de entretenimiento y de aprendizaje.
Rodeado de un ambiente de reactivación, fortalecido institucionalmente, el aeropuerto recibiría una noticia con muy poco entusiasmo: la Aeronáutica Civil, en cabeza de su Consejo Aeronáutico, suspendía los vuelos nacionales desde el Olaya Herrera, argumentando un estricto orden regional para su operación aérea. El alcalde de entonces, Luis Alfredo Ramos, manifestó las dificultades que el aeropuerto viviría si fueran cerradas estas rutas, pero la decisión estaba tomada. Sin embargo, la terminal mantuvo un nivel de operaciones considerable, que le permitió seguir en funcionamiento.
Integración a la comunidad
En los recientes años 1998 y 1999 se adelantaron obras que representan saltos cualitativos importantes, relacionados con las necesidades generales de la comunidad vecina del aeropuerto, construyendo un modelo administrativo participativo y eficiente acorde con las necesidades sociales de la población que interacciona con él. Alguna de ellas son:
- Construcción de la barrera antirruido para evitar la contaminación ambiental en los alrededores. Este proyecto surgió como solución a los problemas ambientales del ruido originado por las operaciones aéreas, que motivaron reclamos de la comunidad vecina. Los estudios técnicos, las mediciones y el diseño se llevaron a cabo en 1998. La construcción se hizo al año siguiente, disminuyendo los niveles de ruido en 14.19 decibeles, una mejora ambiental real en la calidad de vida de la comunidad.
- Valoración del impacto social y económico para el mejoramiento del medio ambiente.
- Desarrollo un Plan Estratégico Ambiental que consta de tres puntos básicos: manejo de residuos; racionalización y control de los recursos de agua y energía; descontaminación visual y auditiva.
El aeropuerto ha contado con un eficiente cuerpo de bomberos aeronaúticos, que hacen parte integral del sistema de seguridad del terminal aéreo, atendiendo cualquier eventualidad que se presente. A finales de 1998, controlaron el incendió en uno de los hangares. Con ocasión del terremoto de Armenia en el año de 1999, algunos de los bomberos del aeropuerto fueron los primeros en llegar y desarrollaron labores de salvamento durante cinco días consecutivos.
Para el Olaya Herrera, es motivo de interés la cualificación de su personal y el mejoramiento de su infraestructura a fin de garantizar un excelente servicio. Ejemplo de ello son los avances en la creación de un sistema de información corporativo y en la instalación de cámaras de televisión como dispositivo de seguridad. En agosto de 2001, por medio del acuerdo 032 del Concejo de Medellín, el Aeropuerto puede competir y licitar para administrar otros terminales aéreos en el país, convirtiéndose en una de las empresas públicas más eficientes de Colombia. También logró obtener nuevas rutas de servicio comercial: Bucaramanga, Tuluá, Cúcuta y Buenaventura.
Además de los logros administrativos y económicos, el aeropuerto ha querido vincular a los artistas y a los ciudadanos en general a algunos actos culturales programados en sus instalaciones. Muestra de ello son los conciertos de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Antioquia, que interpretó las melodías de Carlos Gardel, en conmemoración de sus 66 años de fallecimiento en el 2001, como pieza inicial del Festival Nacional de Tango de ese año. También se hicieron tres ‘Tango vías’ programadas por la administración del Olaya Herrera y una exposición de arte, alusiva a la vida y obra del Morocho del Abasto.
Se organizan visitas de guarderías y preescolares, donde los niños recorren la terminal aérea y gozan de un momento de alegría al observar desde las terrazas cómo los aviones aterrizan y decolan. También el programa Alcaldía al Aire Libre, fue aprovechado por el Aeropuerto para instalar en las escuelas y colegios un software interactivo que permite a los estudiantes conocer aspectos generales de la aviación y de la institución, logrando así un mutuo acercamiento.
El Aeropuerto Olaya Herrera ha sido y sigue siendo parte entrañable de la historia de la Ciudad y del Departamento, pero no como un lejano recuerdo, sino como elemento vital de su desarrollo.
Este acontecimiento se expone en detalle en el capítulo Los dos hombres que marcaron la historia del Aeropuerto.
Estudio de factibilidad del uso recreacional, cultural, de conservación del medio ambiente y Plan Maestro de Ordenamiento en los terrenos del Aeropuerto Olaya Herrera. Propuesta de investigación presentada a la Alcaldía Metropolitana. Medellín , Universidad Nacional de Colombia, 1983, p. 3.