Aterriza el Marichú:
En medio de una multitud que acogió el llamado a participar en la inauguración del aeropuerto, el 5 de julio de 1932 aterrizó perfectamente en medio del clamor general, el avión Sikorsky sobre la pista del que en adelante sería "El Olaya".
Ampliación y reinauguración de la pista:
Al comienzo de los años cuarenta, la pista del Olaya se iba quedando corta. Una vez más, se corría el riesgo de que las aerolíneas prefirieran otras terminales, a no ser que se extendiera, se pavimentara, se construyera un edificio a tono con las nuevas demandas técnicas. Por otra parte, Medellín era una ciudad que llevaba un ritmo importante de crecimiento en la industria y en el comercio. La necesidad de modernizar su aeropuerto en los términos señalados se hacía día a día más evidente.
Una vez más, don Gonzalo Mejía, que a la sazón se encontraba afectado de una muy grave enfermedad que los médicos le diagnosticaron en los Estados Unidos, movió cielo y tierra a su regreso. Y de nuevo se enfrentó con nuevas oposiciones.
"De regreso a Medellín, continuó la lucha por el aeropuerto. El municipio adquirió los terrenos para ampliar la pista y reubicó la urbanización que había surgido al final de la pista existente.
En una intervención pública, don Gonzalo Mejía afirmó enfático que anualmente se realizaban más de cinco mil aterrizajes sin que hubiese ocurrido un solo accidente achacable al aeródromo. En 1945 se firmó el contrato de ampliación y construcción de la nueva pista y se inauguró el 1º de mayo de 1947.
EL AVE FÉNIX:
Medellín emprendió proyectos de infraestructura acordes con la situación de la ciudad; uno de ellos fue la construcción de un nuevo aeropuerto, debido a la ya insuficiente capacidad del Olaya Herrera para atender adecuadamente el volumen de tráfico que comenzaba a tener.
El 26 de febrero de 1973 el Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Misael Pastrana Borrero, anunció la construcción del Aeropuerto José María Córdova, que tras doce años de espera, comenzó a funcionar el 29 de agosto de 1985.
El tema del nuevo aeropuerto motivó algunos cuestionamientos acerca del futuro del Olaya. Cuando el José María Córdova comenzara a funcionar.
El cierre y la transformación en parque:
En septiembre de 1979 se dio la construcción del nuevo aeropuerto lo que descartaba por innecesaria a la antigua terminal aérea. En consecuencia, se le debía asignar un uso alternativo futuro. Se dispuso cancelar las operaciones aéreas, destinar sus instalaciones como parque con fines recreativos, culturales y de conservación del medio ambiente, autorizando al Gobierno Nacional para convenir con el Municipio de Medellín las condiciones en que se adelantaría su construcción.
Fue así como el Olaya Herrera comenzó un período de incertidumbre. El aeropuerto definía su futuro, experimentando la batalla más difícil de su historia.
En julio de 1986, el Papa Juan Pablo II llegó al Olaya, transmitiéndole un nuevo aire de revitalización. El aeropuerto se dio a la tarea de mejorar sus instalaciones, adecuándolas temporalmente para la visita, que motivó su nueva denominación como Parque Juan Pablo II.
Sin embargo, los antiguos usuarios del Olaya, (especialmente los pasajeros de vuelos regionales), vieron cómo las condiciones de acceso al nuevo aeropuerto eran distintas a las de la antigua terminal. Esto generó una creciente petición de retornar la aviación regional al Olaya Herrera.
El 11 de abril del mismo año, bajo el Gobierno Municipal del primer Alcalde de elección popular, Juan Gómez Martínez, el aeropuerto reabrió sus puertas a los usuarios, como comienzo de una nueva etapa. Después de haber librado la batalla por su supervivencia, demostrando una vez más la aceptación social de que goza, el aeropuerto se enfrentaba a un reto distinto: readecuarse para ser competitivo y prestar un servicio cada vez más eficiente.